PROPUESTA DE LAURA MERTENS @LauriMertens/ A los pocos días de que elvecinal.es comenzase a rodar, llegó a nuestro Facebook una propuesta de Laura Mertens, de 21 años, estudiante de Marketing y Gestión Comercial en ESIC: “En Valencia somos más de 300 universitarios afectados por el cierre de Vibo Viajes, cada uno con nuestras historias. Me gustaría que escribierais sobre el tema”. Y eso hemos hecho.
Fue la llamada de un compañero de clase la que informó a esta joven de que la agencia con la que habían contratado su tan esperado viaje fin de carrera había echado el cierre. “En cuanto nos enteramos de la noticia nos pusimos en marcha, pero desde el primer momento nos dijeron que poco o nada se podía hacer por nuestro dinero”, explica indignada Laura.
De los 1.200 euros que costaba el viaje, Laura Mertens y sus amigos habían pagado ya 760 euros, y el último ingreso lo realizaron una semana antes de enterarse de la quiebra del grupo Orizonia: “Nos íbamos nueve días a Riviera Maya y salíamos dentro de tres semanas, el 31 de marzo”.
Para estos estudiantes la pérdida no es únicamente económica, ya que como señala Laura tenían muchas ilusiones puestas en el viaje y llevaban mucho tiempo esperando a que llegase. “Teníamos mucha emoción. Era la recompensa a todo este tiempo de estudios compartido entre todos”, destaca Laura, quien también señala que en estos momentos se encuentran “bloqueados por lo sucedido y muy desilusionados”.
Lo peor de todo es que estos estudiantes de Marketing no están solos, sino que como ellos hay más de 300 jóvenes afectados de diferentes facultades de Valencia. Aida Moltó, de 21 años, representa a un grupo de 68 personas de Psicología, que se encuentra en una situación muy similar: “A día 1 de febrero cada uno teníamos pagados 600 euros, más de cuarenta mil euros en total del grupo. A pesar de que sabían la situación que venía, nunca nos dijeron nada”.
Tanto Laura como Aida reconocen que la primera semana se la pasaron llorando por la indignación y por sentirse impotentes ante esta realidad. “Se ha hablado mucho de las familias del grupo Orizonia que se han quedado sin trabajo pero, ¿los clientes qué? Son muchos sueños rotos, viajes de estudios, de novios, vacaciones de Semana Santa, etc.”, resalta Laura Mertens.
Aida Moltó llevaba más de un año trabajando los fines de semana para poder costearse este viaje fin de carrera. Un viaje que casi seguro que no realice, por lo menos en las fechas programadas y con las condiciones que había contratado: “Vibo Viajes no había pagado nada, ni el hotel, ni el transporte, ni el seguro. Si queremos irnos tenemos que empezar de cero y pagar el precio completo”.
Estas estudiantes también quieren denunciar quehay “mucha gente aprovechándose de la situación”. “Las agencias que han absorbido Vibo Viajes, las de la competencia e incluso algunos bufetes de abogados quieren hacer negocio ahora con nosotros. Aparentan que quieren ayudarnos pero todo lo hacen por interés”, resaltan Laura y Aida. De hecho, en las alternativas propuestas no les hacen ningún tipo de descuento ni condiciones mejores, sino que parten de un viaje de cero.
A pesar de la gran desilusión las estudiantes siguen buscando una alternativa, aunque sea más económica, para no quedarse sin viaje fin de carrera tan esperado. “De los 68 que éramos 40 siguen interesados en hacer el viaje aunque los ánimos no están muy altos. No sabemos si encontraremos plazas para tanta gente”, apunta Aida Moltó.
Desde la asesoría legal de la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu) aseguran que las posibilidades de recuperar el dinero “son casi nulas”, además apuntan que en casos como este depende mucho el modo en el que se realizó el pago, ya que si es en efectivo o por transferencia las posibilidades de recuperar dicha cantidad son más remotas que si se el pago se ha efectuado a través de una tarjeta bancaria.
“Nadie nos ha pedido disculpas, ni un correo electrónico ni una llamada. Aquí nadie ha dado la cara”, nos comentan indignadas las estudiantes.


